La historieta argentina es reconocida en el mundo como un producto cultural con marca propia. Desde los años 60 se crearon y editaron cómics nacionales publicados luego en el mercado europeo y más tarde en Estados Unidos. Además, junto con Estados Unidos, Francia, Italia, Inglaterra y España, Argentina es de los seis principales productores de historietas realistas desde los años 40 (en los 90 se agregó el manga japonés).

Todo empezó en 1824, cuando en la imprenta del Padre Francisco de Castañeda se publicó la primera viñeta humorística: "Viva el Rey".

La mayoría de edad del género llegaría el 4 de septiembre de 1957, con el primer número de la revista "Hora cero". Allí se materializó cada semana el personaje emblemático de la historieta argentina: Juan Salvo, El Eternauta. Y con él la nevada mortal, los manos, los gurbos, la resistencia, el hongo atómico sobre Buenos Aires... Francisco Solano López dibujó a su guionista, Héctor Germán Oesterheld, sentado en su estudio. La anécdota marcó un hito y por ello, desde 2005, por iniciativa de una comisión de artistas, editores, críticos y lectores se celebra el Día de la Historieta Argentina.

Pero hubo muchas otras historietas argentinas y extranjeras que conmovieron a generaciones de lectores, y si en los 90 el género decayó, a partir de 2002 vive un resurgimiento.

Para la celebración de hoy hay eventos programados en todo el país y actividades de las bibliotecas populares agrupadas en la Conabip (Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares). En la Biblioteca Nacional hoy se homenajeará a Juan Arancio y Martha Barnes, y como invitado especial estará "Pelusa" Suero (hizo las voces de Larguirucho y de Clemente). Además se hará el lanzamiento del IV Concurso Nacional de Historieta.

Este año marcó la partida de referentes nacionales del género como Andrés Cascioli, fundador de la mítica revista "Humor"; Jaime Díaz, creador del estudio de animación homónimo; y Guillermo Guerrero, el papá de Lupín y sus historias de aviación.

el eternauta

Juan Salvo, con su traje especial, camina por Buenos Aires en medio de la nevada mortal. Es uno de los pilares del cómic universal.